Ley de Ingresos 2013: La reforma “light” que ya esperabamos

Como pocas veces sucede, fue aprobada sin mucho jaloneo la Ley de Ingresos para el Ejercicio Fiscal 2013, en la que nuestros honorables diputados, como buenos contadores, hicieron algunos “ajustes” a las proyecciones iniciales propuestas por el ejecutivo agregándole unos cuantos pesitos más, 25 mil millones de pesos para ser exactos, mismos que aparentemente Peña Nieto no había solicitado pero que sin lugar a dudas beneficiaran a su administración.

Si bien es cierto que el presupuesto es inercial, esto no debe tomarse como excusa para no otorgar ciertos beneficios que habían sido previstos con anterioridad y cuyos efectos debieron preverse en el presupuesto de este año.

Y para muestra solo basta un boton …

Como deben recordar para 2013, la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) debió reducirse un punto porcentual para quedar en 29%, situación que no se está respetando, por lo que para el próximo año, nuevamente repite la tasa del 30%.

Esta misma situación se presenta en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IESPS), en la industria cervecera y vitivinícola, donde las tasas aprobadas para 2013 eran de 26% en bebidas de hasta 14 GL y 52% para bebidas con más de 20 GL pero finalmente fueron “ajustadas” en la Ley de Ingresos dejándolas en 26.5% y 53% respectivamente.

Pero la PEOR aberración económica, jurídica y hasta moral es que las tarifas de ISR aplicables a personas físicas, mismas que no se actualizan desde 2004, una vez más, no se actualizarán para 2013.

Tenemos por lo tanto una inflación devengada desde Noviembre de 2004 a Diciembre de 2012 (Estimado) acumulada del 38%, porcentaje que no se ha impactado en las tarifas, provocando con ello, un pago mayor de impuestos.

Lo que realmente resulta difícil de entender es que además de castigar a los que SI cumplen, pareciera que los señores legisladores premian actos de defraudación fiscal, tal como se aprecia al condonar el 60% de las deudas de estados, municipios y delegaciones del Distrito Federal por concepto del ISR retenido a sus empleados, esperemos al menos hayan sido utilizados en beneficio de la sociedad por parte de los alcaldes, gobernadores y Jefe del Gobierno del Distrito Federal.

Recordemos que el artículo 108 del Código Fiscal de la Federación en su inciso e) señala que la omisión de contribuciones retenidas o recaudadas, constituye el delito de defraudación fiscal calificado.

Francisco Saucedo

Contador Publico Certificado y Maestro en Impuestos.
Gerente Fiscal de Embotelladoras Arca.
Presidente de la Comision Fiscal en el ICPNL.

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